Ante la pregunta de por qué en Francia y Alemania se aísla a la extrema derecha y en España Ciudadanos usa sus votos, Rivera corta: «pregúntele a ellos»

Albert Rivera sigue fingiendo que Vox no existe. Y ahora tampoco Manuel Valls, el hombre que con más crudeza le ha criticado por usar los votos de la extrema derecha para gobernar en alcaldías y comunidades autónomas. A pesar de varias preguntas de la prensa sobre el ex primer ministro francés, Rivera ni siquiera pronunció su nombre. Por no existir, ni siquiera existen las críticas del Gobierno de Macron a la alianza indirecta con Vox.  «Hablamos con el Elíseo directamente. Macron apoya nuestros pactos. Nos han felicitado incluso tanto en Andalucía como los acuerdos que estamos consiguiendo. Hoy los liberales estamos más unidos, y es una gran noticia que haya un partido liberal de gobierno fuerte en el sur de Europa. Cada vez que vengo a Bruselas lo que recibo son apoyos, felicitaciones y ánimo. Por eso vengo a menudo», ha rematado Rivera. Ante la pregunta de por qué entonces en Francia y Alemania los liberales y los demás partidos se unen para aislar a la extrema derecha mientras en España Ciudadanos y el PP gobiernan con sus votos, Rivera, muy molesto, remató: «Pues no lo sé, pregúntele a ellos», antes de dar por concluido un breve encuentro con la prensa.

El líder de Ciudadanos ha llegado este jueves a Bruselas, a la reunión del partido liberal ALDE, eufórico por la importancia de los liberales en la negociación de los nuevos puestos de poder en Bruselas. «Cambia la Europa a dos, vamos a una Europa abierta donde los liberales vamos a renovar Europa contra los que quieren romper Europa». Y de paso, Rivera utilizó la situación en Navarra, donde todo apunta a un Gobierno del PSOE con respaldo de los nacionalistas y la abstención de Bildu, para justificar su rechazo a abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez. «Sánchez no tiene remedio. Prefiere a Batasuna de socio que a los constitucionalistas. Es un antes y un después». Para Rivera, apoyarse en una posible abstención de Bildu es «una línea roja muy grave» pero usar los votos a favor de Vox o pactar con ellos un Presupuesto en Andalucía es perfectamente normal.

La primera línea de la política española se desplaza este jueves a Bruselas. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro portugués, Antonio Costa, están reunidos en Bruselas con el presidente francés, Emmanuel Macron, dentro de los contactos informales previos a la cumbre en la que se va a negociar el reparto institucional de la UE.

Sánchez y Costa son los dos negociadores designados por la familia socialdemócrata europea y, ya a primera hora, han tenido un encuentro con los jefes de Gobierno que negocian en nombre de los liberales —el belga Charles Michel y el holandés Mark Rutte—, y por parte del PPE —el croata Andrej Plenkovic y el letón Arturs Krisjanis—. Pablo Casado, líder del PP, también participa en la Cumbre Estatutaria del PP europeo y Albert Rivera, líder de Ciudadanos, en una reunión del grupo de los liberales ALDE Pre-Summit. El nuevo grupo liberal, eligió ayer a sus líderes y Ciudadanos quedó relegado a segundo plano. En la reunión que mantienen con Macron tratarán de seguir acercando posiciones antes de la cumbre en la que los Veintiocho tienen que decidir los principales cargos institucionales de la UE.

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