El líder de Podemos mantiene el secretismo sobre la negociación de un pacto de Gobierno con Pedro Sánchez que aplaza hasta después del 26-M

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Cuarto día de la campaña autonómica, local y europea, pero en uno de los hoteles más lujosos de Madrid, un público compuesto en su mayoría por empresarios le pregunta a Pablo Iglesias por la negociación -por el momento privada- para lograr un pacto de Gobierno con Pedro Sánchez. «Estoy convencido de que vamos a gobernar juntos», ha dicho el líder de Unidas Podemos en el desayuno organizado por Nueva Economía Fórum. «Pero ese punto de llegada va a implicar un proceso largo que se va a iniciar después de elecciones del 26-M».

Iglesias envía el mismo mensaje desde el 28-A, cuando confirmó que tenía 42 diputados, 29 menos que en 2016, para llevar a una mesa de diálogo con los socialistas. El líder de Podemos se reunió con el presidente en funciones en La Moncloa el pasado 8 de mayo y tras dos horas de encuentro concretó este resumen: “Nos hemos puesto de acuerdo en que tenemos que ponernos de acuerdo”. De esa manera ambos líderes rebajaron la tensión que sucedió al resultado de las generales (el PSOE apuesta por un Gobierno en solitario y Podemos por uno de coalición) y acordaron darse un tiempo para una larga negociación.

El secretismo, «la calma y la paciencia», en palabras de Iglesias, marcarán los tiempos del diálogo que solo después de conocer los resultados de estas segundas elecciones se acelerarán. «Vamos a tener que trabajar muchas horas, hacer muchos esfuerzos. Habrá momentos mejores y peores en el diálogo. Llegarán muchas presiones. Hay que asumirlo con naturalidad e ironía, forma parte de las reglas del juego», ha proseguido Iglesias.

El líder de Podemos mantiene la cautela, aunque va deslizando mensajes a los que hasta ahora han sido sus socios en el Parlamento y, también, a los que dentro de su partido dudan de que un pacto con el PSOE sea la mejor opción de futuro para la formación.

Durante el fin de semana, en la primera de las dos visitas que Iglesias hará a Barcelona, ya apuntó en esta dirección con una referencia para los socialistas, pero también para la disidencia interna, en su mayoría la corriente minoritaria anticapitalista. «No vinimos a la comodidad de la protesta desde las bancadas parlamentarias. Vinimos a mancharnos las manos para cambiar las cosas gobernando», dijo delante de miembros Podem Catalunya, su marca en la región.

Iglesias incluye, además, en la periferia de una futura mesa de negociación a los que denomina «los poderosos». Desde el pasado 23 de marzo, cuando el dirigente volvió a la política activa después de tres meses de permiso de paternidad, no ha dejado de identificar en el sector financiero y empresarial a los que considera los responsables necesarios para que su futuro pacto de Gobierno no prospere. «Han escuchado a Ana Patricia Botín y a la CEOE defender una alianza con Ciudadanos o que no estemos presentes en el Gobierno», ha descrito en el desayuno informativo. «En esta etapa hay cierta autonomía de la política, se acabó la época de los gobiernos monocolores. Los acuerdos sobre la base de bloques programáticos se van a convertir en una realidad», ha confiado.

Apoyo explícito

El desayuno informativo no trataba sobre el futuro del Gobierno de España, sino que era, en realidad, la presentación ante parte del empresariado español de Isa Serra. La candidata de Unidas Podemos a la Comunidad ha mostrado, por primera vez, el apoyo explícito de su formación a las plataformas de Manuela Carmena y Carlos Sánchez Mato para el Ayuntamiento de la capital. «Tenemos que apoyar ambas candidaturas», ha dicho.

Carmena tratará de revalidar la Alcaldía de la capital, pero para conseguirlo tendrá que forjar una alianza con el resto de partidos progresistas que concurren a esta cita, según pronosticó el último macrobarómetro del CIS. Podemos decidió no concurrir a estas elecciones municipales después de que la alcaldesa decidiera no incluir en su lista a miembros de la formación. «Si ganamos el Ayuntamiento hace 4 años fue por la confluencia de partidos que se sumaron a la candidatura de Ahora Madrid. En los últimos meses Carmena ha decidido prescindir de algunos de esos actores generando una candidatura propia. No es lo mejor que podría haber pasado», ha asegurado Serra.

La decisión de la regidora unida a la integración de Errejón en su plataforma Más Madrid como candidato a la Comunidad dinamitó la posibilidad de un acuerdo previo. Serra, como ha reiterado Errejón, confía en una alianza poselectoral entre todas las formaciones. «Desde Unidas Podemos tenemos que hacer lo posible para evitar que vuelva la derecha», ha zanjado.

Sánchez Mato es el candidato de Madrid en Pie, la coalición de IU y Bancada municipalista, al Ayuntamiento. El que fuera responsable de Economía de Carmena, cesado de su cargo en Economía por la alcaldesa (se mantiene como concejal), ha decidido presentarse a esta elección. El último CIS estima que su formación no alcanzará el 5% de voto necesario para conseguir representación en el Ayuntamiento. Si el pronóstico del sondeo se cumple, IU volverá a quedar si escaños en una cita electoral en Madrid, como ya le pasó a Luis García Montero en 2015 en la Comunidad.

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