La extracción de materiales del agujero en el que se busca al menor ha avanzado sin éxito y aún se desconoce el paradero del menor

Un equipo de salvamento minero se ha desplazado este martes a Totalán (Málaga) desde el Principado de Asturias para ayudar en el rescate de Julen, de dos años, que el domingo pasado cayó en un pozo, según ha dicho su familia, de 110 metros de profundidad y apenas una cuarta de ancho. Los mineros han llegado a Málaga en un avión del Ministerio de Defensa, según ha informado el instituto armado, que trabaja en la boca del hoyo desde el primer momento. Su objetivo es excavar manualmente el último tramo de la galería que se construye para interceptar de manera horizontal el pozo del suceso a fin de evitar riesgos de desplome del orificio donde está atrapado el menor, del que no hay de momento rastro alguno.

Las tareas efectuadas durante toda la madrugada del martes para seguir extrayendo material del pozo en el que sus familiares afirman que cayó el pequeño el pasado domingo no han tenido éxito. La profundidad en la que se trabaja ha dificultado las labores y solo se han extraído 60 centímetros de tierra y roca. Además, la cámara robotizada ha vuelto a dar con otro tapón de material solo a 80 metros bajo el suelo. Por eso, el operativo de rescate ha decidido empezar una nueva fórmula: excavar un túnel perpendicular al pozo aprovechando el desnivel de la ladera para llegar lo antes posible hasta el punto en el que se cree que está el niño de dos años.

La lucha contra la orografía es también contra reloj, porque cada vez hay menos posibilidades de encontrar al niño con vida —se confía en la existencia de una bolsa de aire bajo tierra para ello—. Con la mayor rapidez posible, el túnel ha comenzado a realizarse sobre las siete de la mañana. Tendrá una longitud de entre 50 y 80 metros. Se desconoce aún el tiempo que se tardará en llegar hasta el lugar donde se piensa que está Julen, pero sí se confía en que es el método “con más fiabilidad y que se puede realizar en el menor plazo posible”, según ha destacado la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez. Una vez se alcance el punto deseado, se introducirá una cámara para buscar al niño y, en caso de encontrarlo, analizar la viabilidad de abrir una cavidad mayor para proceder al posible rescate.

La decisión ha sido tomada por el operativo que lidera la Guardia Civil desde el pasado domingo, día de la desaparición, que cuenta también ya con el apoyo de un gabinete técnico formado por una decena de empresas especializadas que trabajan en el terreno desde este lunes por la tarde. Ingenieros, topógrafos y técnicos especialistas analizan aspectos como la composición del terreno, la orografía o la propia estructura del pozo donde supuestamente cayó Julen para barajar las distintas alternativas. Mientras se excava este túnel horizontal se intentará, de manera paralela, solventar algunos problemas técnicos y seguir extrayendo tierra con una máquina de succión por aire.

La compleja orografía donde se ubica el pozo —que estaba sin protección, ni señalización y en una finca sin vallar muy cerca del dolmen de Cerro de la Corona— imposibilita otras soluciones técnicas. Este lunes se pudo comprobar cuando uno de los camiones de extracción de material hacía lo imposible por acceder al lugar —con caminos de tierra— mientras una excavadora le intentaba facilitar el recorrido.

Mientras, los efectivos de la Guardia Civil también están recopilando toda la información acerca del accidente que se produjo el domingo, “como en cualquier otra desaparición”, según ha explicado Gámez. Ello incluye una reconstrucción de los hechos con la familia del menor. La subdelegada del Gobierno también ha explicado que está en contacto en todo momento con los padres del pequeño, Victoria y José, y que ella en persona está informando de todos los avances de la operación. Los progenitores, que cuentan con apoyo psicológico en todo momento, sufrieron en la primavera de 2017 otro revés cuando su otro hijo, Óliver, falleció de forma repentina con apenas tres años.

Más de cien empresas se han puesto en contacto con la Guardia Civil para ofrecer su ayuda en estos días. El operativo de rescate está formado por administraciones públicas y empresas privadas especializadas. Entre estas últimas destacan Expoa, Actua, Civiliza, Cemosa, Rodio, Narval Ingeniería, OHL y el Colegio de Ingenieros y Caminos de Málaga, que están aportando sus conocimientos técnicos sobre el terreno, la excavación de pozos y analizando todas las alternativas para sacar al pequeño de la cavidad. Además, participan diversos equipos montaña, seguridad y actividades subacuáticas de la Guardia Civil, el servicio de emergencias 112 y el Consorcio Provincial de Bomberos, entre otros organismos públicos.

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