Ocho de sus integrantes detenidos acumulaban un centenar de detenciones por robos

Tenía en alerta al sector hostelero en las Rías Baixas por sus veloces y coordinados asaltos hasta que han caído ocho de sus integrantes en una operación desarrollada por la Guardia Civil. La banda de atracadores tardaba apenas 30 segundos en llevarse el botín de la caja registradora y de las máquinas recreativas. Después huían en coches de alquiler.

Estos especialistas en cometer atracos en tiempo récord acumulaban un llamativo historial delictivo con más de un centenar de detenciones por hechos similares, según confirmaron fuentes policiales. En los últimos seis meses perpetraron unos treinta asaltos en bares y locales de copas del sur de la provincia de Pontevedra. Las localidades de Sanxenxo y Poio han sido las más visitadas por la banda, aunque también en A Coruña se presentaron varias denuncias.

Desde entonces la Guardia Civil le pisaba los talones al grupo poniendo en marcha la operación Presuroso que ha permitido desmantelar toda su infraestructura y esclarecer más de una veintena de los atracos perpetrados cuyo botín supera los 40.000 euros pero dejando un reguero de daños materiales para los afectados mucho más elevado.

La banda estaba especializada en el robo de las máquinas recreativas y las cajas registradoras, empleando para ello “un modus operandi muy organizado y de gran efectividad” que los llevaba a materializar los asaltos en tiempo récord, según informaron este jueves fuentes de la Comandancia de Pontevedra.

Solían actuar en células de cuatro individuos con las tareas perfectamente definidas. Uno era el responsable de dirigir el operativo y daba las órdenes a sus cómplices. Mientras el encargado de la vigilancia esperaba en el exterior de los locales a bordo de un vehículo en el que se daban a la fuga con el botín, un tercero se encargaba de fracturar violentamente la puerta de entrada en el local y después atacaba la máquina registradora y recreativa, para que otro arrancara la caja con la recaudación.

Después de una paciente labor de investigación en la que fue necesario analizar información sobre personas y vehículos sospechosos se pudo llegar hasta este grupo itinerante que tenía su base de operaciones en Ferrol (A Coruña). Contaba con el apoyo de otras dos personas en la provincia de Pontevedra, (un padre y su hijo) que eran los encargados de facilitar los vehículos, algunos de ellos de alquiler con los que cometían los robos.

Poco a poco fue cayendo la banda. Primero fueron detenidos seis sospechosos en Ferrol e investigadas otras dos, y luego fueron localizadas y capturados otros dos individuos que daban cobertura a la organización desde Pontevedra. Se les atribuye, con diferentes grados de participación, la comisión de un total de 28 robos en las provincias de Pontevedra y A Coruña.

La operación fue desarrollada por la Policía Judicial de la Guardia Civil de Cambados y ha estado dirigida por un juzgado de esta localidad y la Fiscalía de Pontevedra. En las pesquisas han colaborado varios equipos y áreas de investigación de Vilagarcía de Arousa y Sanxenxo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

Un incendio arrasa 1.600 hectáreas de la sierra almeriense de Gádor

El cambio del viento se ha convertido en el principal obstáculo para atajar las llamas. Un…