Juanfran aplaude durante la emotiva despedida a Godín – Atlético

El club afronta el adiós de varios defensas que han sido claves en el proyecto de Simeone

No es ningún secreto que el éxito del Atlético reside, en gran parte, en el trabajo defensivo que Simeone ha perfeccionado desde que aterrizó en el banquillo. De las siete temporadas que el entrenador argentino ha dirigido desde el inicio, tan solo en una el equipo no ha terminado siendo el menos goleado de la Liga. La fórmula de esta seguridad, aunque con ligeros cambios, se ha basado en un cuarteto de futbolistas que ha hecho de su presencia en el área un suplicio para los atacantes rivales. Tres de los que han estado desde el principio han sido Filipe en la izquierda, Godín en el centro y Juanfran en la derecha, jugadores que viven ahora sus últimos compases como rojiblancos.

El Metropolitano se ha convertido de un tiempo a esta parte en el templo de las grandes despedidas. Si en el pasado fueron Fernando Torres y Gabi quienes con sus lágrimas dijeron adiós, el pasado domingo fue a Godín a quien le tocó llorar. Su salida ha sido una de las comidillas desde el principio de temporada, toda vez que la negociación entre el club y el futbolista se ha prolongado durante meses sin un acuerdo final. Su situación es la misma que la de Juanfran y Filipe, dos viejos espadas del «cholismo» que se mudarán el primero de julio. El futuro del español se esclareció ayer cuando se anunció que no ha aceptado la oferta de renovación del club; el del brasileño, a falta de confirmación, parece ir por el mismo camino. Estas bajas, unidas a la de Lucas, obligan al Atlético acudir al mercado y reinventarse en su parcela defensiva.

Recuperar la solidez

Una de las claves de la temporada irregular del Atlético han sido las lesiones de la zaga, que han provocado más de un quebradero de cabeza a Simeone. La escasez de efectivos en algunos tramos le han obligado a innovar, resintiéndose el equipo en una de las facetas que mejor siempre ha dominado. Un ejemplo fue el partido que ha marcado la temporada, la goleada recibida contra la Juventus en Champions, cuando Juanfran se vio obligado a ocupar el puesto de lateral izquierdo. Aquel día ni Lucas ni Filipe estaban disponibles. Saúl o Thomas, además de algún que otro canterano, han tenido que tapar en varias ocasiones los agujeros atrás. «Ha sido una temporada difícil. Desde el principio, que Filipe y Godín se iban, que no… Luego Lucas desapareció, no sabemos que pasó», dijo Simeone en la rueda de prensa posterior al partido ante el Sevilla.

La salida de al menos cuatro miembros de la que ha sido la defensa del Atlético durante los últimos años no solo supone una pérdida importante de efectivos, sino que también merma el liderazgo del grupo. Godín y Juanfran figuraban entre los capitanes este año y han sido dos de los que siempre han dado la cara dentro y fuera del campo. Filipe, a excepción de su marcha a Londres un año, lleva en el equipo desde que Simeone llegó al club y es otro de los que siempre ha contado con la confianza del entrenador. Lucas, aunque con mucha menos trayectoria, era el presente y futuro de la zaga y su marcha, que Simeone trató de evitar a toda costa, deja un vacío importante.

«El objetivo del club siempre ha sido hacer un esfuerzo enorme por jugadores importantes» Diego Pablo Simeone , Entrenador del Atlético

Así, la obligación del club ahora es renovarse o morir. El Atlético comenzará el verano sin lateral izquierdo y con solo dos centrales y un lateral derecho. La llegada de Felipe, central del Oporto de 30 años, parece que se cerrará por menos de 30 millones y vendría a cubrir el hueco de Godín. Por el casting de la defensa desfilan otros futbolistas que llegarían para ocupar los vacíos dejados por Filipe, Lucas y Juanfran. El canterano Montero, en quien Simeone cada vez confía más, podría tener un hueco en la plantilla junto a Giménez y Savic, dos de los -todavía- supervivientes de la desbandada. Nahuén Pérez, joven argentino llegado en invierno, no ha contado con minutos y todo apunta a una cesión para rodarse en España.

Quien sí parece que seguirá, y más tras la renovación oficializada hace unas semanas, es Oblak, último escollo para los rivales que buscan las cosquillas a los rojiblancos. Falta ver quién ejercerá como su guardia pretoriana.

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