Real Madrid

Es un fichaje estratégico. Los dos mitos desean ver jugar al joven japonés para observar sus cualidades, pulirlas y corregir defectos

El fichaje de Takefusa Kubo por el Real Madrid posee una importancia que trasciende al dinero, viene gratis, y al hecho de habérselo quitado al Barcelona, que lo intentaba recuperar tras ser sancionado por la FIFA al considerar que su captación de jugadores menores, entre ellos el japonés, era irregular. El «Messi oriental» como le llaman en Japón, tiene 18 años recién cumplidos y es un futbolista de gran potencial por su calidad de recursos, regate, pases, remate a gol y visión de juego. Zidane le quiere ver en directo para analizarle y profundizar en las virtudes que debe explotar aún más y en los defectos que ha de pulir. Cuenta con él.

La próxima campaña militará en el Castilla y Raúl será el entrenador que le moldeará a diario para corregirle cosas y mejorar sus cualidades. Los dos mitos deben formar a un chaval que presenta unas condiciones excelentes. El club madrileño piensa que hay un buen centrocampista en esta apuesta.

El joven japonés disputó 16 partidos y marcó cinco goles con el Tokyo la última temporada; ya ha sido internacional absoluto en cuatro ocasiones

Kubo jugó la última campaña en el Tokio, de la primera división japonesa. Disputó 16 partidos y anotó cinco goles. Firmó solo por media temporada, pues tenía muy claros sus objetivos de vida: nada más cumplir los 18 años, el pasado 4 de junio, podía irse a Europa a dar el salto definitivo a su carrera. Su contrato con el Tokyo finalizaba en pleno cumpleaños. En ese momento llegó el Real Madrid para ganarle la partida al Barcelona, que intentaba recuperarle, y conseguir al diamante en bruto japonés. ¿Cómo sucedió? En una sola reunión, su futuro cambió radicalmente.

Una copia del «caso Asensio»

Takefusa cambió de apoderado al obtener su libertad contractual y constató que la propuesta madridista le valoraba mucho más que la azulgrana. En Camp Barça le ofrecían una ficha de 250.000 euros. La casa blanca le ofreció un convenio por seis años, hasta 2025, con una ficha de dos millones brutos anuales, 1,2 millones netos por curso. Un salario de profesional de Primera. En una única cumbre con se formalizó todo. Takefusa se sintió valorado. Su caso se asemejaba en los condicionantes al vivido por Asensio.

Nada más ser mayor de edad, el 9 de junio de 2019, cinco días después de cumplir los 18 años, Kubo hizo su debut con la selección absoluta de Japón en un encuentro amistoso que ganó por 2-0 ante El Salvador. En este mes que ha transcurrido desde que dio un golpe de timón a su vida, el muchacho ha protagonizado cuatro encuentros con su selección A. Estuvo en la Copa América, donde mostró detalles de su clase, rodeado de diecisiete compañeros menores de veintitrés años que formarán, junto a él, la selección olímpica que tiene el gran objetivo nacional de conquistar la medalla de oro de fútbol para Japón en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.

Es el gran reto de un país que está ilusionado con el fichaje de su estrella por el Real Madrid. Esta temporada debe progresar mucho a la vera de Zidane y de Raúl. El chaval espera ser el primer japonés que juegue en el club más famoso del mundo. Y no solo hacerlo exponencialmente, sino transformarse en un futbolista que haga historia. Cambiar el rumbo del fútbol japonés, ponerle en el foco mundial.

Creador de fútbol ofensivo, pretende adquirir mayor potencia y resistencia con la preparación del club blanco. Zinedine tiene previsto hacerle debutar con el Real Madrid en la Copa del Rey. Lo demás deberá ganárselo en el césped. Por trabajo no será. Kubo solo piensa en entrenar horas y horas, cuidarse y triunfar. Es la cultura futbolística de su tierra.

La ambiciosa meta que persigue Kubo desde hoy, cuando el Real Madrid empieza a trabajar, es ser observado en algunos partidos de la pretemporada madridista y ganarse la llamada de un equipo de Primera para foguearse al máximo nivel y saltar al Real Madrid al cabo de un año. Hajime Moriyasu, su seleccionador, espera ver esa progresión.

SU PASAPORTE

El 4 de junio, día clave. Takefusa Kubo cumplió 18 años y dejó el F. C. Tokyo para negociar, con la carta de libertad, su futuro. Había jugado 16 partidos y marcado cinco goles con el club japonés.

El 14 de junio firmó por el Real Madrid un contrato hasta 2025. Jugará en el filial y estará en la pretemporada con Zidane.

Se sintió mejor valorado. El Barcelona le ofrecía una ficha de 250.000 euros. El Madrid le ofreció 1,2 millones netos.

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