Bartomeu y De Jong el día que hicieron oficial el fichaje del honadés – Fútbol

El club azulgrana oficializa la contratación del hijo del agente de Frenkie de Jong. Jugará en el filial

El Barcelona anunció este pasado jueves el fichaje de Mike van Beijnen para el equipo filial, que llega con la carta de libertad después de haber jugado la temporada anterior en el NAC Breda. El holandés es un lateral que llega para reforzar al equipo de García Pimienta y que ha firmado para las dos próximas temporadas. Hasta aquí todo sería normal y pasaría desapercibido si no fuera por un pequeño detalle. Van Beijnen es hijo de Ali Dursun, un afamado agente de los Paises Bajos que, curiosamente, es el representante de Frenkie de Jong, primer fichaje del Barcelona para esta próxima temporada. El centrocampista holandés rechazó jugosas ofertas del Manchester United, de la Juventus y del PSG, más elevadas que las del Barcelona, para recalar en el Camp Nou. Y aquí es donde surgen las dudas y las sospechas de si la llegada del hijo de Dursun está directamente relacionada con el fichaje del deseado De Jong, por el que se pagaron 75 millones fijos al Ajax más otros 11 en variables por objetivos.

Nadie duda de la calidad de Van Beijnen, que coincidió con De Jong en las categorías inferiores del Willem II y mantienen una buena amistad. Pero también es cierto que debe cumplirse el viejo dicho de que la mujer del César, además de ser honrada, debe aparentar serlo. Y el fichaje del defensor neerlandés desata todas las suspicacias posibles. De todas formas, no sería la primera vez que un club ficha a un jugador para poder hacerse con los servicios de otros. Ya le ocurrió a Joan Gaspart cuando tras cobrar los 10.000 millones de las antiguas pesetas de la cláusula de rescisión de Figo, se marchó a Londres a fichar a Overmars y regresó con el extremo y con Petit.

Pero hay un ejemplo mucho más reciente que levantó muchas suspicacias por cómo se produjo. Se trata del fichaje de Rustu, el portero del Fenerbahçe, que solo estuvo un año en el Barcelona y disputó cuatro partidos. Hay que remontarse al año 2003, momento en el que las elecciones al club azulgrana vaticinaban un gran cambio tras la decisión de Gaspart de no continuar en el sillón presidencial. Joan Laporta y Lluís Bassat eran los favoritos ante Enric Reyna, Martínez Rovira, Josep Maria Minguella y Jordi Majó. La jugada maestra de Laporta llegó cuando aseguró tener atado a David Beckham, algo que ni el futbolista ni sus agentes desmintieron. El joven abogado demostraba su capacidad para negociar y se metía a la masa social en el bolsillo. Ganó las elecciones pero Beckham se fue al Madrid y el que llegó fue Rustu, que curiosamente compartía los mismos agentes que el atacante inglés. Bassat haría pública sus sospechas sobre esta maniobra en uno de los debates electorales, asegurando que Rustu podría formar parte de una «terna» de jugadores que Laporta debería adquirir para hacerse con Beckham. No pudo probarse nada pero lo cierto es que los agentes de Beckham y Rusto permitieron que se especulara con los nombres de sus representados, lo qu ese entiende como el precio a pagar por la llegada del meta turco.

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