Utilidad del ahorro para emprender

Al hacernos mayores adquirimos responsabilidades, y para algunos, las más difíciles de manejar suelen ser las económicas. De aquí nacen las personas derrochadoras y personas ahorrativas. En base a esta afirmación, hacemos énfasis en ese último adjetivo: ahorrativo, que deriva de la palabra ahorro, que significa reservar parte de los ingresos ordinarios, para su posterior empleo en proyectos, o como aval de la vejez.

¿Por qué usar el ahorro para emprender?

“¿Reservar? ¿Me mato trabajando para guardar dinero, o para usarlo?”. Para usarlo, sin duda, ¡pero de forma inteligente! Y una de las vías más factibles para obtener rentabilidad económica es el ahorro. Quizás no parezca demasiado atractivo guardar parte del dinero que tanto nos cuesta ganar, privarnos de esa camisa que vimos y nos encantó, de las golosinas diarias, los viernes de comida rápida, los videojuegos nuevos, etc. De hecho, dependiendo de la situación, podríamos adquirir esto y más, con una administración inteligente de nuestras finanzas.

¿Poseemos un talento especial y deseamos explotarlo? Todo proyecto requiere una inversión, y esto puede hacerse por medio de préstamos, o empleando parte de nuestro capital. Si optamos por la segunda opción, es necesario realizar un presupuesto que contemple los gastos inmediatos más relevantes, y una vez establecidos, ser completamente honestos con nosotros mismos y enlistar nuestros caprichos. De esta forma, sabremos cuánto se va mensualmente en cosas realmente innecesarias, y cómo repercute ello en el cumplimiento de los proyectos mayores que nos gustaría ejecutar.

Si resulta que gastamos demasiado en tonterías, como es común, lo más sensato es aislar parte de este dinero (o todo) cada mes, en una cuenta de ahorros, que generará intereses que incrementarán la suma y nos beneficiarán en el cumplimiento de nuestras metas. Así, quizás no se estrene cada mes, pero tampoco estaremos endeudados y podremos adquirir bienes mayores que nos brindarán verdadera estabilidad.